jueves, 5 de abril de 2007

El egipcio es más fácil que el latín y el griego

Josep Padró llega a la cafetería con dos volúmenes bajo el brazo: su nueva gramática egipcia (La lengua de Sinuhé, Crítica) y la memoria de las excavaciones que dirige en Oxirrinco, en el Egipto Medio. Se le ve contento. Para romper el hielo, empezamos hablando de momias, que es como hablar de la familia. "En el nuevo Museo Imhotep de Saqqara he visto la momia de Menem Ra I, de la sexta dinastía, la momia real más antigua que se conoce", explica el egiptólogo catalán. "La exponen con mucho respeto, tapada con un lino hasta la mitad de la cara". Pues en el Museo de Luxor se pueden ver otras dos momias reales, la que se cree que es la de Ramsés I —devuelta por un museo de EE.UU.— y la de la reina Ahmose, que permanecía en el Museo de El Cairo. La cara del supuesto Ramsés I, pese a que también se exhibe con mucho decoro, es para no dormir. Padró suspira, seguramente pensando en la enorme colección de momias que ha dejado solitas en el yacimiento que excava, en El-Bahnasa, la antigua Oxirrinco grecorromana.