jueves, 5 de abril de 2007

Murió el más famoso historiador de Hernán Cortés

Personalidades de la vida cultural de México, como Guillermo Tovar y de Teresa y Enrique Krauze, se dieron cita en una conocida funeraria para dar el pésame a la familia del historiador, académico, investigador y gran bibliófilo mexicano José Luis Martínez, fallecido la víspera.
En el lugar ubicado en la calle de Sullivan, en esta ciudad, Tovary y de Teresa, presidente del Consejo de la Crónica de la Ciudad de México, destacó que como persona Martínez fue un hombre de una calidad humana extraordinaria. Para el mundo de las letras, puntualizó, "fue una figura central en muchos aspectos como creador y como historiador. En el caso de la Historia su labor sobre Hernán Cortés queda constituida como un monumento historiográfico de primera magnitud y fue mi antecesor como cronista de la Ciudad de México".
A su vez, el historiador Enrique Krauze manifestó que Martínez fue el heredero directo "intelectual y literario de Alfonso Reyes, de Justo Sierra, de (Ignacio Manuel) Altamirano, de los mejores espíritus humanistas de este país, que han construido el alma cultual y literaria de México. "Su obra es inmensa, inabarcable; investigaciones, ediciones, publicaciones, biografías, historias, y no solamente de México, sino de las culturas de Occidente; fue un formidable editor, fue un gran crítico, un estilista fino y, ante todo, una presencia de civilidad, de respeto y estoicismo y de calidad en la vida literaria de México", dijo. Resaltó su trabajo sobre la conquista, en particular la biografía que escribió de Hernán Cortés, una invaluable aportación al estudio de la conquista. Sobre el decesó, la titular de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), Silvia Molina, señaló que José Luis Martínez "fue en realidad muchísimas cosas, fue el gran historiador de la literatura mexicana, no solamente estudió el siglo XIX y el siglo XX, sino que se fue en sus estudios históricos hasta Nezahualcóyotl.
"Fue un gran editor, fue director del Fondo de Cultura Económica -de 1977 a 1982- y fue miembro de la Academia de la Lengua y de la Academia de Historia". Aseveró que "a todos los escritores de mi generación nos enseñó a tener cuidado en lecturas, a tener cuidado en la edición; era un hombre, desde mi punto de vista, algo tímido, no era muy protagonista y que tenía un gran amor por los libros".
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