jueves, 5 de abril de 2007

300 contra un millón

Así reza la lápida conmemorativa que recuerda la hazaña.Durante las Guerras Médicas entre griegos y persas, el desfiladero de las Termópilas fue el escenario del comportamiento heróico del rey de Esparta Leónidas I el cual, con 300 bravos espartanos y algunos cientos de aliados griegos, defendieron el lugar retrasando el avance persa diez días, lo suficiente para permitir a los griegos reorganizar sus fuerzas y vencerles posteriormente en Salamina y Platea.La a priori inimaginable proeza, tuvo lugar en un estrecho corredor de gran valor estratégico que controlaba la entrada al centro de Grecia desde el noreste. Aunque los depósitos aluviales lo han convertido en la actualidad en una llanura pantanosa, hace 2.500 años, el camino tenía aproximadamente 15 metros de ancho y pasaba por debajo de un acantilado.Herodoto nos narra el acontecimiento en “Historias”, y distintos autores griegos nos permiten deducir la importante repercusión de este suceso en la época, así como el formidable carácter de algunos personajes que intervinieron en el mismo. Fueron héroes de carne y hueso, con sufrimientos y miedos, que decidieron entregar su vida antes de partir a la batalla para enfrentar un desafío que amenazaba los valores con los que habían forjado su forma de existencia. Los nombres que han traspasado la distancia del tiempo son varios pero, por encima de todos, una figura destaca: la del rey de los espartanos, Leónidas.